Una declaración en el tribunal puso en el centro de la atención a Ivette Vergara y Fernando Solabarrieta. Todo ocurrió durante la audiencia por conducción temeraria de la animadora, donde su abogado mencionó que ella estaba separada.
El inicio del caso en el tribunal
El lunes 26 de octubre se llevó a cabo la audiencia en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago. Ivette Vergara enfrentaba cargos por haber sido sorprendida en agosto circulando a más de 160 kilómetros por hora en la Costanera Norte.
Durante la instancia, el abogado de la comunicadora expuso detalles de su situación personal para intentar reducir la sanción. Afirmó que Vergara se encontraba sin trabajo y separada, además de estar a cargo de sus padres, quienes son adultos mayores con problemas de salud delicados.
La resolución del tribunal
El tribunal no aceptó la petición de la defensa. En cambio, decretó la suspensión condicional del procedimiento por un año. Esto significa que el proceso queda en pausa mientras se cumplan ciertas condiciones.
Entre las medidas impuestas, Ivette Vergara deberá pasar seis meses sin licencia de conducir. Además, tendrá que realizar una donación equivalente a una UTM, lo que representa alrededor de 72 mil pesos.
El contexto personal de la pareja
La noticia surge en un momento sensible para el matrimonio, que lleva más de dos décadas juntos. La pareja ya había atravesado un quiebre en el pasado, pero a fines de 2024 decidieron retomar la relación.
Fernando Solabarrieta ha enfrentado este año dificultades relacionadas con sus adicciones, las que lo llevaron a participar en el programa Sin Filtros y a planificar un internado en México para recibir ayuda.
La respuesta de Fernando Solabarrieta
El miércoles 28 de octubre, el periodista deportivo rompió el silencio. A través del panelista Pablo Candia en el programa Chismosos, Solabarrieta negó rotundamente estar separado de Ivette Vergara.
«No estoy separado de Ivette Vergara», señaló el relator, quien se mostró molesto por la información que circulaba.
Solabarrieta apuntó directamente contra el abogado de su esposa. Calificó la declaración como una «tamaña estupidez» y sugirió que se debería consultar antes de publicar información de este tipo.
El cierre del tema por parte del periodista
El comunicador deportivo prefirió no extenderse más en el asunto. Expresó que lo único que necesita en este momento es tranquilidad y que no puede andar aclarando errores de otras personas.
La situación deja en evidencia cómo una frase en un tribunal puede generar repercusiones públicas en la vida personal de figuras conocidas en el país.
